Dicen que todo pasa por alguna razón. Que la vida coloca a las personas en el lugar correcto y en el momento adecuado, formando así el puzzle perfecto. Y se que un día tu fuiste la pieza clave en este juego, y que sin ti mi puzzle estaría incompleto.
Hoy te techo de menos, ya que esto no es lo mismo sin ti. Tu formaste mi realidad, y ahora que no estas todo carece de su cierto sentido y cordura, y algo me dice que ya nada volverá a ser lo mismo. Estos días he podido notar que has tocado algo en mi, algo que nunca pensé que alguien como yo pudiera sentir nunca.
Creo que soy feliz, a pesar de las consecuencias; y que tu has formado parte en ello. Gracias a ti he aprendido a amar, a odiar, a desear lo mejor para otra persona que no fuera yo misma, pero últimamente me has enseñado lo que es una putada. Una gran putada.
Ahora suelo replantearme si te conocí verdaderamente alguna vez , o solo era una fachada para ocultar tus verdaderas intenciones. Quizás llegaste a cansarte de esperarme, y decidiste cambiarme por una más fácil, pero, sabes que? Eso me agrada. Me complace saber que si me elegiste, supiste que no sería cosa fácil, pero que merecería la pena.
Me gusta saber que si me has cambiado, no ha sido por alguien mejor, sino por alguien por el que no merece la pena luchar, ya que te lo dará todo cuando y donde quieras, y estoy hablando del tema físico.
Quizás sea hora de que madures. Y hagas un recuento de tus prioridades. Y también, de paso, que pienses por una vez en alguien que no seas tu mismo, y que lo que haces, pueda tener graves consecuencias en otras personas.
Yo ya tengo las cosas claras, y tu?

No hay comentarios:
Publicar un comentario