4 de mayo de 2012

¿Que hacemos Helen?

Supongo que algo tuve que estar haciendo terriblemente mal para pagar tan duras consecuencias.
A veces, las cosas más insignificantes son a las que más tememos. El tiempo, es fuerte, tanto, que crea muros, fronteras, y estas traspasaron la ilusión, hasta llegar al valle del olvido.
Debo reconocer que en todo este tiempo, amigos, habéis seguido, nunca nada os lo ha impedido, de lo contrario, estaríais como yo. Mientras todo siguió su curso habitual, yo, por gajes del oficio, me paré en un 7 de enero, y no hay manera de salir de allí.
Lo que quiero decir es que seguisteis y quedé atrás (por méritos propios, debo reconocer).
Y últimamente me ronda por la cabeza saber que tengo que hacer ahora para poder recuperar lo perdido, que es demasiado importante para dejarlo por el camino, y encarrilar de nuevo mi vida.
La primera solución obviamente no fue la más acertada, una vez más, mi boquita me ha echo jugar una mala pasada, digo yo: ¿Cuándo dejaré de ser tan bocas?

Bueno, el caso es que aun estamos a tiempo, eso espero, quedan unos 40 días de nerviosismo, horas frente a libros, y más de una noche sin dormir; pero luego, de tu a tu (de mi a mi misma), hagamos las cosas bien.Recuperemos confianza. Ya era hora de volver.





No hay comentarios:

Publicar un comentario