11 de septiembre de 2011

Hay traiciones que marcan tanto, o más que un amor.



Se dice que cuando alguien te decepciona, nunca más vuelves a depositar la misma confianza de antes en aquella persona.
Hoy lo sé a la perfección, lo que dicen es cierto. Lo afirmo rotundamente.


Toda la experiencia que me proporcionan mis escasos 15 años de vida me han enseñado a no confiar tanto en la gente que me rodea.
Más que nada, porque acaban decepcionándote. Quizás coger cariño tan rápido sea la clave para que todo resulte un fracaso. Como tu y yo, un fracaso perfecto.
Puede que después de haber dejado tanto, ya sea hora de recuperar un poco del orgullo perdido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario