¡Y es que llega la mejor y más esperada época del año! Días de sol, arena y sabor a sal. ¿Qué más se puede pedir?
6 de septiembre de 2011
Odiarte se hace poco.
Roto, me has roto. Mentida, engañana, esperanzada... ¿Como pude estar tan ciega? A cuento de que esas palabras de confianza, que al final, consiguieron calar tan ondo, tan, tan ondo, que ya no pueden salir, y se me hace un nudo en la garganta, y puede que también una lágrima logre derramar al fin, con la certeza de así poder desahogar esta furia que llevo dentro.
Y prometimos nunca más volver a ser así con nosotros mismos, pero rompiste la promesa, y ahora no hay nada que hacer, no hay nada que puedas hacer ahora para cambiar lo que me pasa.
Lo que me pasa es que te odio, no es nada personal, pero te odio de todas formas.
Si quieres jugar, jugamos, pero te puedo asegurar que en esto ya soy experta.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario